¿GANARÁ UN TURISTA EL PRÓXIMO PREMIO DE TURISMO DE CANARIAS?
- Juan Pedro Dyangani Ose

- 8 jul
- 4 min de lectura
Actualizado: 17 jul

ANTES DE QUE LLEGUE SEPTIEMBRE Y SE DECIDA TODO, UN REPASO A QUÉ HA HECHO CANARIAS ESTE AÑO POR MERECER ESTE PREMIO
Julio es un mes engañoso. Parece que todavía queda tiempo, que agosto está lejos, que las conversaciones importantes pueden esperar a septiembre. Pero en septiembre —el día 24, para ser exactos— Fuerteventura acogerá por primera vez la entrega de los Premios de Turismo Islas Canarias, y para entonces ya se habrá decidido todo. El jurado ya está designado. Las candidaturas, cerradas desde finales de mayo. Lo único que sigue abierto, en realidad, es la conversación sobre qué significan estos premios y hacia dónde apunta el criterio con el que se conceden. Y esa conversación conviene tenerla ahora, antes de que agosto la apague.
LO QUE YA MIDEN LAS INSTITUCIONES Y EL GOBIERNO
La convocatoria 2026 mantiene las seis categorías que el Gobierno de Canarias introdujo hace dos ediciones: Excelencia Turística, Trayectoria Turística, Empleo Sostenible, Innovación, Accesibilidad e Inclusividad, y Destino Turístico Sostenible. Detrás de esas seis etiquetas hay un año de movimientos que conviene mirar por separado, empezando por lo público.
A nivel institucional, el hito más relevante ha sido la puesta en marcha del Registro Canario de la Huella de Carbono, obligatorio desde enero de 2026 para el conjunto del sector turístico alojativo. Por primera vez, medir las emisiones deja de ser un gesto voluntario de responsabilidad corporativa para convertirse en una exigencia administrativa con nombre y apellido. La propia Transgrancanaria, la carrera de trail internacional, ha servido este año como primer evento en testar el registro, calculando incluso las emisiones indirectas de transporte y proveedores.
A nivel gubernamental, Canarias presentó en FITUR un giro de fondo: el objetivo deja de ser contar turistas para pasar a medir su gasto, su calidad y el reparto real de la riqueza que genera. "Canarias será sostenible o no será", resumió la consejera de Turismo y Empleo en la propia feria. Es un cambio de discurso, pero también de los criterios con los que después se evalúan las candidaturas a estos premios.
A QUIÉN HA PREMIADO EL JURADO HASTA AHORA
A nivel privado, el patrón ya es visible si se mira hacia atrás. En la edición anterior, el premio a Destino Turístico Sostenible recayó en El Hierro, no por declarar intenciones, sino por un compromiso con fecha y cifra: ser la primera isla del archipiélago con cero emisiones antes de que acabe 2026, dentro de un programa piloto con indicadores concretos. El premio a Empleo Sostenible fue para Serviagroc, una empresa agroecológica cuya contribución también se podía cuantificar, no solo enunciar.
El patrón, visto en conjunto, es claro: el jurado no premia la intención de ser sostenible, premia la prueba de que se está siéndolo. Y si esa es la vara de medir, la pregunta deja de ser retórica: ¿ganará un turista el próximo Premio de Turismo de Canarias, o seguirá premiándose solo a instituciones y empresas?
EL TURISTA, EL PRÓXIMO PREMIADO
¿Ganará un turista el próximo Premio de Turismo de Canarias? Es la pregunta que queda en el aire, porque el patrón anterior deja un hueco sin cubrir. El Registro Canario de la Huella de Carbono mide lo que hace la institución o la empresa. El Hierro fue premiado por lo que hizo la isla como sistema, pero en ningún caso el dato verificable nace del propio comportamiento del turista, en tiempo real, mientras disfruta de su viaje. Ese hueco —entre lo que la administración mide y lo que el visitante realmente hace cada día— sigue sin cubrirse.
Es exactamente el hueco al que apunta HO2: un sistema que convierte el comportamiento sostenible del turista —reciclar, elegir transporte limpio, participar en experiencias de bajo impacto— en un dato trazable y verificable, recompensado con MYs, la moneda propia del proyecto, canjeable por experiencias locales. Si El Hierro ganó por demostrar una hoja de ruta institucional con cifras, HO2 propone demostrar algo más difícil de medir hasta ahora: la suma de miles de pequeñas decisiones individuales, convertidas en dato agregado y auditable.
FUERTEVENTURA, UN FUTURO 24 DE SEPTIEMBRE: CUANDO GANE UN TURISTA
Permitirme, solo un instante, salirme del tono habitual de este blog: como responsable de modoBIM, no puedo evitar imaginar el nombre de HO2 entre los finalistas de una futura gala, sostenido no por un discurso, sino por algo más aburrido y más convincente —un informe con miles de turistas que reciclaron, eligieron guaguas y experiencias locales, todo ello trazado desde el primer día.
Vuelvo ahora a la tercera persona, que es donde debe estar modoBIM el resto del tiempo. Porque esto no es una candidatura —el plazo de esta edición cerró en mayo, y falta por delante madurar el propio proyecto—. Es, más bien, una manera de preguntarse hacia dónde debería evolucionar el criterio de estos premios: de reconocer intenciones institucionales a reconocer comportamientos reales, medidos uno a uno y agregados con la misma rigurosidad con la que hoy se audita una huella de carbono corporativa. El jurado de El Hierro premió una hoja de ruta. El jurado de dentro de unos años, quizás, premiará el dato que ya no hace falta prometer, porque ya existe.
ANTES DE QUE LLEGUE AGOSTO: QUIÉN MEDIRÁ, Y QUIÉN GANARÁ
Los Premios de Turismo Islas Canarias 2026 se fallarán el 24 de septiembre en Fuerteventura, y el nombre de los ganadores no se sabrá hasta entonces, pero la pregunta de fondo —qué tipo de sostenibilidad merece ser premiada, y quién debería generar la prueba de que existe— ya está sobre la mesa. Julio, antes de que el país entero se pare, es un buen momento para dejarla planteada. Y, con un poco de perspectiva, para empezar a construir la respuesta.



