CUANDO EL AGUA SE CONVIERTE EN DATO

SENSORES, DATOS EN TIEMPO REAL Y UNA IDEA APARENTEMENTE SENCILLA: ANTES DE PROMETER QUE SOMOS MÁS SOSTENIBLES, NECESITAMOS SABER EXACTAMENTE QUÉ ESTAMOS CONSUMIENDO.
Hay temas que, en Canarias, dejan de ser únicamente ambientales para convertirse directamente en estratégicos. El agua es uno de ellos.
Vivimos rodeados de océano, pero eso no significa que dispongamos de agua de forma ilimitada. Muy al contrario: obtenerla, distribuirla y garantizar su disponibilidad exige infraestructuras, energía, planificación y una gestión cada vez más precisa.
Por eso merece la pena detenerse en iniciativas como Agua en Positivo, un proyecto impulsado por Ashotel junto a Acciona y Agrow Analytics que ha comenzado a medir la huella hídrica en seis hoteles de Tenerife.
No hablamos solo de revisar facturas o comparar consumos mensuales. Hablamos de sensores, monitorización en tiempo real y una metodología diseñada para entender mejor dónde, cómo y para qué se utiliza el agua.
En un territorio insular, turístico y sometido a una presión climática creciente, medir mejor el agua ya no parece una opción sofisticada. Empieza a parecer una necesidad.
EL AGUA QUE TENDREMOS MAÑANA DEPENDE DE LO QUE HAGAMOS HOY
El contexto ayuda a entender la importancia del proyecto.
Un estudio de la Universidad de La Laguna, elaborado mediante el método FICLIMA y con proyecciones climáticas de alta resolución, plantea escenarios que deberían hacernos reflexionar.
Según ese trabajo, Tenerife podría perder en torno al 50 % de sus reservas de agua de aquí a final de siglo. En El Hierro, la reducción podría situarse entre el 50 % y el 75 % en el peor escenario. Y Gran Canaria podría aproximarse al agotamiento casi completo de sus reservas.
Son proyecciones a largo plazo, sí, pero describen tendencias que ya conocemos: menos precipitaciones, mayor evapotranspiración y una presión creciente sobre los recursos por el aumento de población, la agricultura y el turismo.
Y aquí aparece una cuestión importante.
El turismo no es el único responsable del consumo de agua en Canarias, ni tendría sentido plantearlo así. Pero sí es uno de los sectores que más capacidad tiene para introducir mejoras, tecnología y nuevos modelos de gestión a escala.
Un hotel consume agua en habitaciones, cocinas, lavanderías, piscinas, jardines, sistemas de limpieza y múltiples servicios asociados a la experiencia del huésped.
Por eso, comprender ese consumo con mayor precisión puede convertirse en una ventaja ambiental, pero también operativa.
DE MIRAR LA FACTURA A ENTENDER REALMENTE EL CONSUMO
El proyecto Agua en Positivo se desarrolla inicialmente en seis establecimientos de Tenerife: Paradise Park, Atlantic El Tope, Hovima La Pinta, Spring Arona Gran Hotel, GF Victoria y GF Isabel.
El planteamiento resulta interesante porque no observa el agua como una única cifra.
La metodología distingue entre agua azul, agua verde y agua gris.
El agua azul hace referencia a los recursos superficiales o subterráneos empleados en usos como duchas, lavandería o piscinas.
El agua verde está asociada principalmente al agua de lluvia aprovechada por la vegetación y los jardines.
Y el agua gris representa el volumen necesario para mantener la calidad del agua dentro de determinados límites ambientales.
Puede parecer una clasificación demasiado técnica, pero cambia por completo la manera de entender el consumo.
Porque una cosa es saber cuántos metros cúbicos aparecen en la factura de un hotel y otra muy distinta comprender qué está ocurriendo dentro del establecimiento.
¿Dónde se utiliza más agua?
¿Hay consumos anómalos?
¿Existen instalaciones que podrían funcionar de manera más eficiente?
¿Qué impacto tienen los jardines?
¿Una determinada mejora realmente reduce el consumo o simplemente lo desplaza?
Cuando empezamos a formular este tipo de preguntas, el dato deja de ser una cifra administrativa y comienza a convertirse en una herramienta de decisión.
SENSORES, DATOS Y RESPONSABILIDADES DIFERENTES
El proyecto reúne además a tres actores con funciones bien definidas:
Ashotel coordina la recogida de datos y la metodología del programa.
Acciona aporta su experiencia en la gestión del ciclo integral del agua.
Agrow Analytics se encarga de la medición, el análisis y el diseño de estrategias de ahorro mediante su plataforma digital Live Water Footprint.
El proceso está dividido en tres fases:
La primera consiste en realizar un diagnóstico que permita conocer la situación de partida de cada establecimiento.
La segunda incorpora sensores y sistemas de monitorización en tiempo real.
Y la tercera utiliza toda esa información para plantear propuestas de mejora específicas para cada hotel.
No existe, por tanto, una receta única.
Y eso es importante.
Un hotel urbano no tiene necesariamente los mismos consumos que un gran establecimiento vacacional. Tampoco son iguales las necesidades de un hotel con amplias zonas ajardinadas, piscinas y servicios de restauración que las de uno con una configuración mucho más compacta.
La tecnología permite precisamente escapar de las soluciones genéricas.
PRIMERO MEDIR. DESPUÉS PROMETER
Hay un detalle de Agua en Positivo que, probablemente, sea uno de los aspectos que más nos interesa desde modoBIM.
El proyecto no parte anunciando una reducción concreta del consumo.
No promete desde el principio ahorrar un 10 %, un 20 % o un 30 %.
Primero quiere saber qué está ocurriendo.
Es decir, primero establece una línea base verificable y después plantea las mejoras.
Puede parecer una cuestión menor, pero en sostenibilidad el orden importa mucho.
Durante años hemos visto compromisos, sellos y declaraciones ambientales que llegan antes que los datos capaces de demostrar su impacto.
Decimos que algo es más sostenible. Después intentamos justificarlo.
Quizá deberíamos hacerlo al revés.
Medir.
Entender.
Actuar.
Y después comunicar.
Ese cambio de orden puede parecer menos espectacular, pero es mucho más sólido.
También es una forma de reducir el riesgo de caer en mensajes vacíos o en un greenwashing que, muchas veces, no nace necesariamente de la mala intención, sino de la ausencia de información suficientemente precisa.
LA CONEXIÓN CON HO2: DEMOSTRAR QUE ESTE TIPO DE ACCIONES FUNCIONAN
En modoBIM llevamos tiempo trabajando con una idea parecida desde otros ámbitos.
Si queremos mejorar algo, necesitamos poder medirlo, verificarlo y explicarlo de una manera sencilla.
Ese principio está muy presente en HO2, nuestro proyecto orientado a impulsar acciones sostenibles vinculadas al turismo y a los alojamientos.
Hasta ahora, muchas de esas acciones han estado relacionadas con residuos, hábitos responsables, movilidad o participación de huéspedes y establecimientos.
Pero la huella hídrica abre un campo especialmente interesante.
¿Qué ocurriría si un alojamiento pudiera conocer no solo cuánto agua consume, sino también dónde la consume y qué acciones concretas están reduciendo realmente su impacto?
No se trataría de añadir otro distintivo.
Ni de crear otra capa de comunicación sostenible.
La verdadera oportunidad estaría en construir una trazabilidad comprensible:
Diagnóstico → Dato → Acción → Resultado
Una lógica aplicable al agua, pero también a residuos, energía o movilidad.
El hotel obtiene información útil para tomar decisiones.
La persona alojada puede comprender mejor qué acciones generan impacto.
Y la sostenibilidad deja de depender exclusivamente de una declaración para apoyarse en evidencias..
UNA VEZ MÁS… CANARIAS COMO LABORATORIO DE SOLUCIONES
La gestión eficiente del agua se está convirtiendo en un factor estratégico para muchos destinos, pero en territorios insulares la necesidad resulta todavía más evidente.
Canarias tiene aquí una dificultad, pero también una oportunidad.
Nuestros límites territoriales y ambientales nos obligan a experimentar antes con soluciones que probablemente otros destinos tendrán que adoptar en el futuro.
Sensores, análisis de datos, reutilización, eficiencia, desalación alimentada con renovables, gestión inteligente o cambios de hábitos no deberían entenderse como piezas aisladas.
Forman parte de una misma conversación.
La de cómo mantener un modelo turístico competitivo sin ignorar los límites físicos del territorio que lo hace posible.
Los seis hoteles participantes en Agua en Positivo no van a resolver por sí solos el problema hídrico de Canarias. Pero están haciendo algo importante.
Están transformando un consumo que muchas veces terminaba resumido en una factura mensual en información capaz de ayudar a decidir.
Y quizá ahí esté la parte más valiosa del proyecto.
Porque la sostenibilidad turística no se juega únicamente en el contenedor de reciclaje, en una placa fotovoltaica o en una memoria corporativa.
También se juega en una ducha, en una lavandería, en una piscina, en un jardín.
Se juega, literalmente, en cada litro.
Medirlo bien es solo el primer paso.
Pero sin ese primer paso, todo lo demás corre el riesgo de quedarse en una promesar.




