Canarias puede liderar una nueva compensación climática basada en renovables, residuos, biochar, carbono azul y datos verificables para reducir emisiones reales desde hoteles, municipios, agricultura, turismo y ciudadanía con impacto local positivo.
Septiembre de 2026 marcará el fin del greenwashing sin pruebas: las empresas deberán demostrar sus mensajes ambientales con datos, evidencias y rigor para evitar sanciones y ganar confianza.